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ESTADOS UNIDOS: DOS NACIONES EN GUERRA

Que son la nación industrial, el Norte, y la nación esclavista, el Sur. Estamos en 1861 y lejos quedan todavía los días dorados de Obama y compañía. El país se ha visto arrastrado a una Guerra Civil (nosotros la llamamos a menudo Guerra de Secesión) que sólo terminará con la derrota total del Sur y su conquista por las tropas del Norte, a sangre y fuego, durante 4 largos años. Alrededor de 1 millón de muertos por el camino: la peor guerra en la Historia de los Estados Unidos*.

Es demasiado superficial ver la Guerra de Secesión como una guerra de liberación nacional de los negros esclavizados, conducida en nombre del supremo principio moral de la igualdad del hombre por el Presidente Lincoln y sus seguidores.

 Lo cierto es que a mí me parece más bien una guerra de dos naciones luchando por la hegemonía sobre un solo país… la más fuerte (el Norte) tratando de mantener unido el conjunto, la menos potente (el Sur), intentando afirmarse como Estado independiente. Y el camino que condujo a la guerra vino, no tanto por la imposible convivencia de esclavismo y trabajo libre en el país, que se había mantenido como principio durante 60 años sin demasiados problemas, sino por la entrada en el juego político de un tercer elemento que no estaba previsto al constituirse Estados Unidos, y que fue la gran semilla de la discordia: el Oeste.

México nos envenenará, escribió el gran intelectual Ralph W. Emerson en 1844 cuando los políticos de Washington se lanzaron a la guerra para conquistar toda la parte norte del país azteca, los actuales estados de Texas, Nuevo México, Utah, Nevada, California y Oregón, más o menos. Un  inmenso territorio que valía su peso en oro (literalmente, al descubrirse este mineral en California en 1849) y que cayó fácilmente en manos de los norteamericanos.

Efectivamente, la manzana era jugosa pero estaba envenenada. Pues se añadía a los Estados Unidos un tercer país, una tercera nación, prácticamente virgen, y que rompía el equilibrio constitucional entre las dos naciones que constituían de facto el país. Según la lógica pacifista, podía extenderse la frontera Norte-Sur hasta el Pacífico, simplemente, y poner una línea divisoria que satisficiera a todos los interesados. El primer golpe a esta idea lo dio California, al entrar en la Unión como Estado libre en 1848. Inmediatamente la organización de los demás territorios del país todavía no admitidos quedó congelada, bloqueada, y sólo se resolvería mediante la guerra.

El segundo golpe se produjo en la década de 1850 con el irreversible retroceso de un sistema de partidos que había funcionado a escala federal mal que bien desde 1830. Por un lado estaba el Partido Whig, surgido en el Norte y defensor de un Estado Federal intervencionista, con una política pro-industrial, y del desarrollo rápido de las regiones menos pobladas del país o recientemente conquistadas; por otro, el Partido Demócrata, que aún persiste, defensor de los derechos de los Estados frente al Gobierno Central, de una mínima intervención, del localismo en política y economía y del conservadurismo social en general.

Ambos eran partidos nacionales: ninguno ponía en cuestión la Unión, ni la “especial condición” de la mitad esclavista de Estados Unidos, ni el Destino manifiesto de su nación blanca y democrática, que la llevaría a dominar el Continente del Pacífico al Atlántico. Las diferencias eran de matiz, un poco como sucede ahora, y así el Partido Whig era ampliamente votado en el Sur, y el Demócrata en el Norte, y las elecciones presidenciales se decidían más por la personalidad de los candidatos respectivos que por otros motivos… ¿Nos suena?

Pues bien,  este consenso nacional no pudo soportar el peso de la adquisición del Oeste. El primer partido en hacer crack fue el Whig, escindido entre una rama conservadora partidaria del compromiso con el Sur, y una poderosa corriente convencida de la superioridad moral del Norte evangélico, avanzado social y económicamente, y de su deber de extender esa civilización hacia el Oeste, por un lado, y de defender las fronteras de “su” nación frente a la intrusión de los “bárbaros del Sur”- como ya estaba ocurriendo en Estados como Kansas y Nebraska. El antiesclavismo iba implícito en este planteamiento, pero no era su principal bandera, aunque sí un poderoso argumento propagandístico.

Mientras tanto, miembros muy prominentes de la élite política y económica del Sur temían la fuerza del Norte, por un lado, y deseaban utilizar el poder federal, que controlaban  en gran parte, para extender la pujante economía esclavista y el cultivo del algodón hacia las nuevas tierras del Oeste. Para ellos América era una democracia de varones blancos, cuyas tradiciones políticas igualitarias se veían amenazadas, por un lado por el crecimiento de la industrialización , la inmigración y las comunicaciones Norte-Sur (la cultura cosmopolita y más democrática del Norte no podía contaminar el Sur), y, por otro, por la posible admisión a la ciudadanía de la silenciosa minoría negra, la cual debía seguir como respetuosa y controlada fuerza de trabajo en manos de sus amos paternalistas.

Esas dos corrientes escindidas imaginaban dos mundos ideales para Estados Unidos, dos mundos incompatibles, e iban a dar lugar al Partido Republicano en el Norte, y a los Confederados en el Sur. A pesar de los intentos de los moderados, los Estados del Sur sólo esperaron a que las elecciones legislativas y presidenciales de Diciembre de 1860 dieran la victoria, con sólo los votos de los Estados del Norte, a los “republicanos negros” de Abraham Lincoln.

Era una cuestión de números: el Sur quedaba expuesto a una reforma en profundidad del país (que Lincoln sólo se atrevería a ir introduciendo gradualmente al compás de la guerra) y rápidamente proclamó su secesión. Al no aceptarla el Norte, ya sólo cabía resolver el asunto por las malas, como así ocurrió. La máquina industrial-militar que era la Unión se movió lentamente, pero cuando desde 1862-63 se puso a pleno rendimiento, la derrota del Sur era sólo cuestión de tiempo, y de sangre.

 

*La Guerra Civil Americana y sus protagonistas han sido ampliamente utilizadas como tema en el Cine. Tenemos Tiempos de Gloria (1989) sobre el primer pelotón formado íntegramente por soldados negros, con Matthew Broderick y Denzel Washington; y la que más me ha llamado la atención últimamente por lo bien que trata la crueldad, en la batalla y en la retaguardia, del conflicto: Cold Mountain (2003) con Nicole Kidman y Jude Law.

Sobre Lincoln hay dos grandes clásicos: El Joven Lincoln (1939) de John Ford, con Henry Fonda interpretando al joven abogado de Illinois antes de empezar su carrera política; y una biografía más típica, Abraham Lincoln (1930), con Walter Huston (padre del Director de La Reina de África John Huston) interpretando magníficamente al Presidente hasta su asesinato en 1865. Dirigió el considerado primer “genio” de la Historia del Cine, David W. Griffith.

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10 Responses to “ESTADOS UNIDOS: DOS NACIONES EN GUERRA”


  1. 1 Luke Cage
    Miércoles, 21 enero, 2009 en 11:03 am

    Al último asterísco añadir que el nombrado por Uni Liam Neeson protagonizará en 2011 LINCOLN dirigida en principio por Steven Spielberg, nos queda esperar…

    http://www.imdb.com/title/tt0443272/

    Mis conocimientos históricos sobre la Guerra de Secesion se reducen a cuando veía en mi infancia NORTE Y SUR, jjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjj. Todo el tema este del problema por la adquisición de Mexico norte ni idea, gracias.

  2. 2 perrdi
    Miércoles, 21 enero, 2009 en 15:37 pm

    No hay que olvidar tp la participacion de Morgan Freeman en Tiempos de Gloria ni de Rene Zellwegger en Cold Mountain. He visto las dos, la de Tiempos de Gloria curiosamente la vi ya hace años en la tele una noche de un sabado a las tantas, debia ser la 1:30 de la madrugada mas o menos, no me parece la tipica pelicula que se pueda poner en ese horario para rellenar porque esta bastante bien.

    De la guerra con Mexico tenemos el famosisimo episodio de El Alamo que seguro que conocemos todos. Aparte de esta batalla, vi una pelicula tb que trataba sobre “Los Patricios”, un grupo de soldados irlandeses al servicio de Mexico. No recuerdo el nombre ahora mismo. Tb sobre esta epoca esta “El desertor de El Alamo” aunque esta pelicula es practicamente un western, tp aporta mucho mas conocimiento sobre esta guerra.

  3. 3 nacho78
    Miércoles, 21 enero, 2009 en 15:42 pm

    Bueno vale chicos pero se supone que la parte del cine era un añadido a la entrada… 😛

  4. 4 dashi
    Lunes, 25 mayo, 2009 en 2:14 am

    copadishima la histo…y voszz chavon el de arriba___>malishimo tu chist”…ajajajaj=)!!!!!

  5. Miércoles, 24 abril, 2013 en 19:56 pm

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