Posts Tagged ‘Euro 2008

15
Jul
08

EUROCOPA 2008—-DESCARGAS FINALES

Lo he ido dejando porque sabia que apareceria algun pirado que haria un grandisimo trabajo…….pero grande GRANDE.

España-Alemania-Final Eurocopa 2008 (audios cuatro, la ser, onda cero) avi

Celebracion Seleccion Española Eurocopa En La Plaza De Colon (Madrid) DVB-DVDR

Goles Espana Eurocopa 2008

Semifinales . RUSIA – ESPAÑA — EURO 2008.

TODO ESTA EN TORRENT

30
Jun
08

Comienzo de Siglo:

Hay quien dice que, en términos históricos, el siglo XX concluyó el 9 de noviembre de 1989 con la caída del muro de Berlín y el fin de la utopía comunista. También se puede pensar que el siglo XXI comenzó el 11 de septiembre de 2001 con el primer ataque terrorista a gran escala. En esos mismos términos, quizá el siglo XXI de nuestro fútbol empezó ayer con esa magnífica victoria de España ante Alemania (0-1) en la final de la Eurocopa.

El fútbol es un lenguaje que va a los sentidos sin pasar por las venas. Todo el mundo sabe que ayer España jugó un fútbol rápido, dinámico, atrevido, virtuoso y muy ornamental. Magníficos artesanos lo han hecho posible. Es una cuestión de estilo literario: la precisión con que la nube de centrocampistas desarrolla el diálogo; la riqueza del monólogo interior que se lee en Xavi, participe o no en el juego; la fluidez sintáctica en situaciones espesas. También es cuestión de inventiva: un equipo sin ariete (Torres no lo es) es un equipo sin desarrollo lineal, obligado a renunciar a la sencillez argumental y a moverse en espirales.

Los españoles han sido los mejores en todos los aspectos, hasta en el físico; han agotado a Italia, a la atlética Rusia y a Alemania. Ninguna selección, ni de lejos, se les ha asemejado. Ha ganado sin ir de menos a más un torneo que se lleva siempre el que llega mejor a la final. Ha jugado siempre igual y ha ganado (salvo en los penaltis) siempre igual. Ha sido una máquina imparable.

El balón es un elemento imprescindible porque lo inspira todo, aunque hay que tratar de esconderlo al rival; no debe estar siempre visible: no hay nadie que haya escondido el balón tan bien como Silva.

Los dedos nunca son más rápidos que la vista, y los futbolistas no son más rápidos que el balón. Pero es hermoso creerlo. El truco consiste en desviar la atención: cuando la pelota está aún atrás, entre los pies de Senna, el espectador ya mira hacia delante, hacia esos tipos que se cruzan en diagonal (Iniesta y Cesc Fábregas ayer), tratando de adivinar la carambola. La defensa rival, como el espectador, se distrae por un segundo. Por eso el balón parece llegar de ninguna parte al lugar menos previsto. A veces no pasa nada. Pero todo pasa muy rápido. Así fue el gol de Torres; Lemhann se dio cuenta que debió haberse retirado hace tiempo, aunque ayer fuera su mejor partido del campeonato.

Alemania es un texto larguísimo, inacabado, crepuscular, en el que los vestigios de un pasado glorioso conviven con un proyecto indefinido. En su novela se desconoce el argumento, se reflexiona sobre la modernidad y se añora un tiempo mejor mientras se busca el futuro. Hasta los héroes jóvenes, como Podolski o Schweinsteiger, padecen la erosión de la nostalgia. Las joyas de jugadores que tiene (Ballack-Frings) relucen con la tristeza dorada de un baile austrohúngaro. Está claro que les tocaba perder.

Por último mi reconocimiento especial para Luis Aragonés, que ha apostado por toda esta extraordinaria narración a pesar de haber perdido años de vida y amigos en su lucha. Baste un ejemplo: nadie en su sano juicio habría convocado a un jugador tan conflictivo como dicen que es Güiza; él lo hizo y Güiza ha sido decisivo.

 

Valoraciones:

Revelaciones: Turquía-Rusia y Güiza.

Mejor jugador: Iker Casillas.

Chascos: Francia y Ronaldo.

29
Jun
08

¿Somos inconformistas? ¿Somos justos?

¿Somos inconformistas? ¿Somos justos?
A veces me hago estas preguntas porque leo cada cosa…
Todo son enhorabuenas y alabanzas (subida al pedestal) mientras hay triunfos, aunque parece que estamos deseando que nuestros deportistas fallen para machacarlos (más dura será la caída). Hay claros ejemplos de gente que “te la guarda” los años que haga falta.
Fernando Alonso es de los mejores en F1, pero no es tan malo ahora ni tan bueno hace 2 años.
Lo mismo para Nadal, no pueden cambiar tantos los artículos si gana o pierde WIMBLEDON. Quedan 4 partidos y puede perder cualquier día. Aún así, sería un excelente tenista a la altura de los mejores y en lucha por ser considerado el mejor español de todos los tiempos.
Gasol no sería mejor por haber ganado la NBA.
Sergio García… lástima ese putt…. Fue la diferencia entre estar en el Olimpo y ser un perdedor. Aún no se atreven a decirlo así a las claras, pero todo se andará si el bueno de Sergio no espabila.
Hay muchos más ejemplos, pero… EL DEPORTE REY….. esto ya es otra cosa:
– Siempre perdemos en ¼…. será desde 1984 y cuando llegamos a ¼.
– Nos falta carácter
– Llegamos asfixiados después de tantos partidos….liga 20 equipos
– que si furia que si tiki-taka
….
….
la liga sigue siendo de 20, no somos los mismos del mundial de México 1986 pero hay unos cuantos de Alemania 2006.
Qué decir de Luis Aragonés: incumplió/mintió porque dijo que se iba tras el mundial. Hace unos meses tenía 2 pies en la calle (igual que Rijkaard al principio y luego consiguió 2 ligas y una Champions).
Racista, viejo chocho, abuelo cebolleta, a jubilarse,…..¡Cómo cambia el cuento!
Si ganamos con gol de El Niño, a los altares. Si perdemos, está sobrevalorado y VILLA es la clave. Si perdemos, Villa fue un cabezón y egoísta, si lo notó debió pedir el cambio y no forzar. No digamos si canta El Santo (de Arconada sólo se recuerda…. Y nos llevó a la final)…. Podría estar eternamente con esto…

Sólo puedo decir, que sería bueno que no se escribiera/comentara según el resultado así que me mojo:
– dudábamos de Luis y se merendó a Hiddink… 2 veces. Casi un 10 independientemente del resultado final.
– Iker EL SANTO Casillas es el jugador más determinante del mundo.
– si no se le permite cierta libertad en ataque, Ramos debe jugar de central.
Marchena lo pasará mal ante Alemania (ya lo pasó mal ante Italia, pero como ganamos y la portería a cero….)
– Infravaloramos a Iniesta poniéndolo donde tenemos un hueco. Es buenísimo, el mejor
Cesc no termina de cuajar en la selección. Mañana mal de nuevo. ME PERMITO CORREGIR ESTO: “No mal sino que se quiere ver al del Arsenal y las comparaciones son odiosas. Esperamos tanto de él… No desentona ni mucho menos, a ratos brilla. Encontrará su sitio en la selección”
Senna parece incombustible, pero ALEMANIA es demasiado. Necesitará ayuda/relevo
Torres… paso de gigante esta temporada en Liverpool. Necesita marcar y que ganemos para ser la estrella que nos quieren vender. Sólo eso le falta, pero no es poco. No sirve con generar ocasiones, hay que marcar.
Cazorla/Güiza… as en la manga para la final.
Para otros deportes:
– ¿si en natación sincronizada ganamos a las rusas? ¿si quedamos 2ª de nuevo? ¿y si ni 2ª? ¿y si fuera del podium? PARA MI ES UNA MARAVILLA LO CONSEGUIDO
Garbajosa: no debe ir a los JJOO
Pedrosa: es líder del mundial. Juega a ser el más regular, pero un campeón es otra cosa. No ganará el mundial si no empieza a disputar el primer puesto de cada carrera.
Nadal, Alonso y Gasol son unos fuera de serie
– No veremos nada ni similar a lo de Conchita y Arancha, pero se ha llegado a una Final de Copa Federación y el palmarés de Virginia Ruano es impresionante.

Y respondiendo a la pregunta del principio, ¿Somos inconformistas? ¿Somos justos?
Lo que somos es RESULTADISTAS

29
Jun
08

La final: ALEMANIA-ESPAÑA

Hace aproximadamente dos años la selección española de baloncesto ganó el Mundial de Japón. Por aquellas fechas había unas tormentas terribles en la selección de fútbol que acababa de caer en el Mundial de Alemania (fíjate tu por donde) antes de lo previsto. Todo eran improperios contra los jugadores, contra Aragonés (que no se fue aunque dijo que si no pasaba Cuartos se iría) y contra la federación. Un desastre acentuado con lo del basket, ya que en la comparación resultaba ridículo todo el planteamiento futbolístico frente a el baloncestístico: los de la canasta eran más altos, más majos y hasta más guapos. También eran mejores; y ganaban. Por aquellas fechas, en plena celebración del triunfo español en Japón, los del fútbol perdieron sonrojantemente ante Irlanda del Norte y poco después contra Suecia y Rumanía (en un partido amistoso). La gente se mofó ya de todo y reía por no llorar. Raúl dejó de ser convocado y el seleccionador se cerró cual almeja en sí mismo.

España, en fútbol, no ha vuelto a perder desde entonces.

El fútbol, contra la opinión general, es difícil de explicar. Europa también. Quizá esta última definible en cinco axiomas: el café, las distancias breves y transitables a pie, las calles dedicadas a personalidades del pasado, la doble herencia de Atenas y Jerusalén, y la conciencia escatológica, es decir, la seguridad de un desastre final. Esta última vale para el fútbol también: todo puede acabar mal, aunque ahora mismo nadie lo piense.

El concepto de una identidad continental común surge de la cultura, del arte, de la economía. Pero nunca hubo un sentimiento visceral, un momento de pasión que uniera a los europeos. Esto solo lo consiguen ciertas competiciones deportivas, como esta bellísima Eurocopa celebrada en las impolutas Austria y Suiza.

Qué bonito es estar en la final contra Alemania. Con nuestros muchachos a los que han cosido el balón al pie. Con el trabajo oscurísimo pero indisimulable de Senna, la técnica más depurada de Europa en Silva, la cabeza mejor amueblada del campeonato en Xavi, la mirada heladora de IniestaCesc Fábregas, políglota y superhéroe. Quizá sea un centro del campo que recordaremos ya ancianos.

Por los teutones parece que tenemos una doncella entregada. Solo han jugado un partido (extraordinario por cierto) ante Portugal. Los demás han ganado por inercia, e incluso han perdido ante Croacia. Ballack parece estar tocado, aunque pienso que a la mínima jugará (por que hasta los alemanes necesitan alma). Podolski es importante en este equipo, pero su hombre clave es Schweinsteiger. No dudemos, es a él a quien hay que parar; es el jugador más peligroso para el tipo de juego de España. Por supuesto hay que bombardear a Lehmann.

Es una final, Alemania ha perdido muchas pero no es menos cierto que ha llegado a casi todas…

Así que sí, así se puede definir el partido; como casi siempre una palabra alemana es la mejor definición: geschichtsmüde. Significa estar cansado por el peso de la propia historia. Es el síntoma que doy yo a esta Alemania. Por ahí nos colaremos con nuestros pequeños grandes jugadores. Así ganaremos. No hay miedo y eso ya son grandes noticias.

Un dato: Villa se lo pierde, como Gasol aquella final de Mundial.

 

Pronóstico: 0-2 para España (en la porra dije que ganaba Alemania pero comprended que me tira el corazón).

 

28
Jun
08

La noche del Negro Jefe:

Para ir caldeando la final de mañana voy a poner un artículo de Enric González (que escribe en El País) sobre la final del Mundial de 1950, el del famoso “maracanazo”. Vale la pena.

No volverá a jugarse un partido como el maracanazo, ni existen ya hombres como el Negro Jefe. Se ha escrito mucho sobre aquel día, 16 de julio de 1950, la fecha del fin del mundo, y sobre la hazaña del Negro. Lo realmente épico, sin embargo, fue la noche. El Negro salió a beber, aquella noche. Entre una cosa y otra, la noche del Negro Jefe duró 46 años, y terminó con su muerte, el 2 de agosto de 1996.
Recapitulemos, aunque todo sea ya muy conocido.
Obdulio Jacinto Muiños Varela nació mulato, pobre y asmático en Curva de Industrias (Montevideo) el 20 de septiembre de 1917. Sus padres se separaron y él, como sus hermanos, tuvo que buscarse la vida. Fue limpiabotas y vendedor a domicilio. Empezó a jugar al fútbol, aunque no era muy bueno: ni muy rápido ni muy técnico. Pronto se vio que lo suyo era otra cosa. Lo suyo era el carácter. Los compañeros le obedecían y los rivales le respetaban. Cuando llegó al Wanderers de Montevideo, en 1937, ya era el Negro Jefe, el medio centro, o centrojás (por centre-half), más prestigioso del país.
Nunca perdía los nervios y sabía lo que vale un gesto. Cuando ya estaba en Peñarol, durante un partido contra Nacional, su compañero Montaño recibió una patada salvaje y el árbitro pitó una simple falta. El Negro Jefe cogió el balón y se acercó al árbitro: “Señor juez”, dijo, “si alguno de mis futbolistas llega a dar una patada como la que aquel señor acaba de dar, le ruego que lo expulse, porque en mi equipo un jugador que pega así no merece seguir en la cancha”.
Peñarol fue uno de los primeros equipos en lucir publicidad en la camiseta. La llevaban todos, menos el Negro Jefe, que se negó. En 1945, tras una victoria de Peñarol sobre el River Plate argentino, los directivos decidieron premiar a todos los jugadores con 250 pesos, y con 500 al Negro Jefe. Que no estuvo de acuerdo: “Yo jugué como todos; si ustedes creen que merecí 500 pesos, son 500 para todos; si ellos merecieron 250, yo también”. Y fueron 500 para todos.
Los directivos le odiaban. El sentimiento era recíproco.
Y llegó el maracanazo: la final del Mundial de 1950, Brasil-Uruguay, en el nuevo estadio de Maracaná, con 198.000 entradas vendidas. El torneo se disputó como liguilla, sin eliminatorias, y a Brasil, la mejor selección del momento, le bastaba un empate para alzar el trofeo. A Uruguay se le reservaba el papel de víctima noble, y los propios dirigentes uruguayos asumían ese destino. La arenga en el vestuario fue deprimente: “Con llegar a la final ya han cumplido, traten de no comerse seis goles y jueguen con guante blanco”. Mientras recorrían el pasillo entre el vestuario y la cancha, con casi 200.000 voces brasileñas atronando el estadio, el Negro Jefe hizo un discurso distinto: “No piensen en toda esa gente, no miren para arriba, el partido se juega abajo, y si ganamos no va a pasar nada, nunca pasa nada”.
Brasil marcó, en el minuto 2 de la segunda parte. Entonces el Negro Jefe tomó el balón bajo el brazo y se dirigió al árbitro inglés para reclamar, con todo respeto, un fuera de juego. El árbitro no le entendió y hubo que llamar a un intérprete. Pasaron varios minutos. El Negro Jefe sabía lo que hacía: ganar tiempo, calmar el ambiente, iniciar una guerra de nervios.
En cuanto se reanudó el juego, el Negro Jefe sólo dijo una palabra a sus compañeros: “Seguidme”. En el minuto 17, el uruguayo Schiaffino empató el partido. Y a falta de 10 minutos, el Negro Jefe dio el balón a Ghiggia y éste marcó el 2-1. Fue el fin del mundo. No hubo ni ceremonia final, ni música, ni entrega de trofeos. El Negro Jefe tuvo que arrebatarle la copa de las manos a un desorientado Jules Rimet, presidente de la FIFA. Brasil entero lloraba.
La selección brasileña no jugó otro partido en dos años. Y no volvió a lucir el color blanco que vestía hasta el maracanazo.
En esa noche amarga de Brasil, el Negro Jefe se negó a celebrar la victoria con sus compañeros. Se marchó a recorrer bares, triste por los vencidos. Acabó bebiendo y consolándose con varios aficionados brasileños. Al día siguiente no quiso fotos, ni compartir festejos con los federativos. No sentía ningún ardor patriótico. ¿La explicación? “Mi patria es la gente que sufre”. Le dieron un dinero y compró un coche viejo, de 1931; se lo robaron a la semana siguiente.
Se retiró en 1955 para vivir en la pobreza con su mujer, y siguió rumiando, como si la noche del maracanazo fuera infinita, su desprecio por los dirigentes y su compasión por los brasileños. “Ganamos porque ganamos, nada más”, afirmó, muchos años más tarde. “Nos llenaron de pelotazos, fue un disparate. Jugamos cien veces, y sólo ganamos ésa”. Los más grandes escritores de fútbol, Fontanarrosa, Soriano, Galeano, publicaron obras sobre el Negro Jefe.
Obdulio Varela, el Negro Jefe, murió en 1996, meses después de morir su mujer. Sus botas de Maracaná y su camiseta, con el número 5, se guardan en la Federación Uruguaya. Al final, hasta eso se quedaron los dirigentes.

RESUMEN DEL MUNDIAL 1950. (ingles)

27
Jun
08

El bisonte de Altamira:

Terminar una quiniela (como el partido de ayer, España-Rusia; 3-0 para los nuestros) y creerse millonario es algo inconsciente e irremediable. Todo parece encajar. Como si la plasmación en el papel de nuestros deseos tuviera un efecto persuasivo sobre el futuro. El sentimiento es tan viejo como el bisonte de Altamira, que era un pronóstico sobre el animal que serviría de cena. Y con inspiraciones parecidas (más o menos alimenticias) se han grabado en los árboles nombres de muchachas y hasta de muchachos, si nos descuidamos.

Todo era más fácil con la esferomaquia griega o el harpastum de las legiones romanas. Pasaron más de mil años y seguía siendo fácil, fuera con los partidos carnavalescos del medioevo inglés (cientos contra cientos durante toda una jornada), con el soulé francés o con el aristocrático y violento calcio florentino (27 contra 27). El asunto consistía en organizar una batalla campal en torno a un balón. Las cosas suelen ser sencillas hasta que alguien teoriza.

El culpable fue un extraordinario pedagogo, Richard Mulcaster, que criticó la práctica habitual, consistente, según sus propias palabras, en “amontonar a una multitud de villanos entre espinillas magulladas y piernas rotas”, y sugirió algunas modificaciones: “un número inferior de jugadores, organizados en base a zonas y posiciones”, con “un maestro de entrenamiento” y alguien que pudiese “valorar el juego, un juez superpartes con autoridad”.

Intentan combinarlo todo y luego hacen la danza de la lluvia. A veces, llueve. A veces, no.

Pasaron tres siglos antes de que la Football Association estableciera, tras unos cuantos tanteos a ciegas (como la prohibición inicial de pasar el balón hacia adelante), las primeras normas reconocibles. Luego llegaron Didí (el brasileño que enseñó al mundo a chutar), la profesionalización, el balón impermeable ligero y la globalización hipercapitalista. Pero Mulcaster había intuido lo esencial: aquel juego rudimentario podía estilizarse y evolucionar hasta convertirse en una actividad científica. Todo ésto no quita que el resultado de un partido dependa de factores oscuros; casi mágicos.

Lo de ayer por ejemplo. Ocurrió. Y quedará para siempre como uno de los momentos más vibrantes del fútbol español, del fútbol en general. No he visto toreo igual en mucho tiempo: Cesc, Iniesta y Xabi Alonso se pasaban el balón continuamente sin que ningún ruso pudiese hacer nada; hasta que llegó el segundo gol (de un emocionado Güiza), cuando la faena se convirtió en baño con patitos y espuma.

¿Qué se puede decir? Todos saben lo que han hecho y que las cosas han ido bien, justamente por otra parte. También saben que, habiendo hecho lo mismo, las cosas podrían haber ido mal. Los herederos de Mulcaster, llegado el siglo XXI, disponen de presupuestos gigantescos, bancos de datos, asesoramiento clínico y jugadores con extraordinarios recursos técnicos. Y aún asi queda un partido: la verdadera final.

Intentan combinarlo todo y luego hacen la danza de la lluvia. A veces, llueve. A veces, no.

26
Jun
08

Semifinales: RUSIA-ESPAÑA

Alemania pasó a la final (3-2 ante una Turquía diezmada pasándolo mal, pero pasando) como si fuera todo un trámite, un camino que seguían y que solo podía acabar en Viena el día 29. Todo lo contrario le ocurre a nuestra selección, a la que le cuesta dar un paso tras otro; además de insistir en ponerse las cosas complicadas con rumores o verdades sobre si Aragonés se va al fútbol turco. Es el peor momento para los chismes. A pesar de todo se ve concentrados a los jugadores, parece que incluso disfrutando del torneo y lo que lo rodea; la verdad es que a mí personalmente me llaman a la confianza.

Lo malo es que cuando no hay noticias importantes que dar pues se sacan “las cosas de Luis”. Que si es un supersticioso y no le gusta que hoy juguemos de amarillo o que si se va a Estambul buscando una jubilación de oro. Desnudos jugarían algunos jugadores una semifinal de Eurocopa, muchos buscarían retiros dorados en países tan exóticos como Dubai o Qatar. Es un esperpento la prensa deportiva española.

Lo que importa es que saldrán los once con los que España ha encontrado algo parecido al estilo; ha pasado a ser la única selección de la Eurocopa que juega con dos delanteros (Alemania ya desistió de dar oportunidades a Gómez), lo que demuestra que algún complejo si que nos hemos quitado. No nos importa ser bajitos y sin cuerpo, tenemos a Villa y Torres arriba. Sabe tocar mucho en la primera parte, muchas veces sin ninguna importancia pero eso sí; el rival siempre tras el rastro del balón: cansándose. En ésto Xavi tiene una función primordial, función que pierde relevancia cuando llega la hora de meter goles: ahí debe entrar Cesc Fábregas. Lo hará. También Cazorla, que hoy marcará. España tiene un plan A y un plan B. Nadie en el torneo ha tenido dos caminos que seguir.

Rusia, por su parte, parece que solo cuenta con Arshavin. Y a él se encomiendan. Por supuesto está Hiddink, que vuelve a hacer de Panorámix, con pócimas secretas de las que jamás conoceremos la receta. Su nueva estrella siempre juega bien mientras no se desconcentre o se ofusque; dos patadas de Marchena prontito le podrían desequilibrar. No hay que descuidar las subidas de Zhirkov por la banda de un débil Ramos y por supuesto no dejar pensar a Zyrianov. El larguilucho Pauvlychenko si no tiene acompañantes desistirá: sin equipo no es nadie. Y poco más: su defensa es muy frágil a balón parado (aunque no tenemos centímetros hay que buscarles las cosquillas de cualquier modo) y hoy sufre la baja de Kolodin. Yo es que lo veo más que factible, no fácil, pero mucho más sencillo que ante Italia (donde va a parar).

Para acabar una leyenda, sacada de “Los hermanos Karamazov” de Dostoievski:

“Se trata de una leyenda que la cocinera me contaba cuando yo era niña… Había una mala mujer que murió sin dejar a su espalda la menor sombra de virtud. El demonio se apoderó de ella y la arrojó al lago de fuego. Su ángel guardián se devanaba los sesos para recordar alguna buena obra de la condenada y poder referirsela a Dios. Al fin, se acordó de una y se lo dijo al Señor: Dios le contestó. El ángel corrió hacia el lago y le tendió una cebolla a la mujer. Empezó a tirar con cuidado y pronto estuvo la mujer casi fuera. Los demás pecadores, al ver que sacaban a la mujer del lago, se aferraron a ella para aprovecharse de su suerte. Pero la mujer, en su maldad, empezó a darles puntapiés. En este momento, el tallo de la cebolla se rompió y la mujer volvió a caer en el ardiente lago, donde está todavía. El ángel se marchó llorando… Ésta es la leyenda, amigos. No me creas buena; soy todo lo contrario”.

Esto es Rusia.

Pronóstico: 0-2 para España.




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